ARTICULO QUE SALIO EN LA REVISTA UNO MISMO Nº 2

En almacenes naturales

QUÉ ES QUÉ

 

Bolsas, bolsitas, frascos, barriles y cajones. Hay tantos productos sin embalajes explicativos ni marcas que el no iniciado ignora por dónde empezar y qué comprar. O pide alguno que conoce y nunca más innova. Para ellos, esta guía de consumo.

Por Jorge Kaczewer

 

FIDEOS

 

Los fideos comunes son elaborados con harina blanca. Su reemplazo son: estrellitas y dedalitos de gluten, vermichelis de harina de arroz, cabellos de ángel de gluten y verdura o harina de arroz; de harina integral y verduras, semolín y remolacha, sémola y salvado. Los fideos de trigo sarraceno están elaborados con el mejor trigo. Estos últimos contienen vitaminas E y complejo B, minerales y proteínas de calidad.

 

CEREALES

 

Arroz Integral: Alimento fundamental de quienes practican Macrobiótica. Es el mejor sustituto del arroz blanco y pulido que se vende despojado de las vitaminas y minerales que contiene su cáscara. Actualmente se consigue arroz integral cultivado sin fertilizantes ni insecticidas químicos. Una manera eficaz de cocinarlo es en olla a presión.

                Avena: En sopas espesas. Resulta más adecuada para épocas invernales.

                Cebada: Su harina se usa en panificación de todo tipo. Contiene alto porcentaje de vitamina E, importante para el correcto funcionamiento del corazón, músculos y órganos genitales.

                Centeno: Ideal para el desayuno. Su harina es utilizada desde siglos para elaborar el pan negro.

                Maíz: Se consume como choclo (hervido) o como harina extraída de sus granos.

                Trigo: El pan elaborado con harina integral es buena fuente de proteínas.

 

LEGUMINOSAS

 

Arvejas: Las enteras, si son tiernas y dulces, pueden comerse crudas en ensaladas. Las partidas y secas __hervidas previamente__ son ideales para agregar en sopas.

                Habas: Se recomiendan sus granos verdes y tiernos. Se usan como las demás legumbres. Son duras y hay que pelarlas.

                Garbanzos: Se aconseja comerlos sólo en invierno. Pueden caer pesados si se lleva una vida sedentaria.

                Lentejas y lentejones: Contienen más celulosa que las habas y los garbanzos. Alto contenido protéico. Riquísimos en ensaladas crudas con aceitunas negras, o en guisos.

Azuki: Por su bajo contenido de purina, riqueza en hierro y proteína, y bajo tenor graso, estos porotos son aconsejables para los que padecen problemas renales.

Mungo: Solamente para hacer brotes (germinación de semillas). Son los mal llamados “brotes de soja”.

                Otros tipos de porotos: Manteca, Alubias, Frutilla, Negro, Tape, Lupines, Pallares, Bolita, Triguito. Se utilizan en guisados y ensaladas.

 

HARINAS

 

Trigo integral: Para panes, masas de arrollados, tortas, empanadas…

                Arvejas: Para sopas.

                Garbanzos: La faina se elabora con esta harina.

                Paraguaya: Para la sopa paraguaya, que no es líquida; tiene consistencia de tarta seca.

                Algarrobo: La harina del fruto de este árbol reemplaza al cacao en cualquier receta. El pan de algarrobo elaborado con miel y pasas de uvas es una delicia. También la masa para tortas.

                Avena: En sopas.

                Mandioca: Para tortas, budines y chipa (comida paraguaya elaborada con esta harina y queso).

                Arroz integral: La harina de este cereal también se utiliza para panificación.

                Centeno: Para pan negro.

                Maíz: Se usa para hacer polenta. Por su alto contenido en magnesio, realza la actividad muscular. Muy tamizada, es la semilla de maíz que se utiliza en postres.

                Gluten: Es la proteína del trigo. Algunos vegetarianos la utilizan para elaborar carne vegetal. Ideal para diabéticos porque no contiene almidón.

                Fécula de maíz: Producto del maíz, es la clásica maicena, pero menos refinada.

Sémola de trigo Candeal (Integral): Se extrae de la parte interna del grano de trigo. Para agregar en sopas.

                Gofio: Harinas de maíz o de trigo tostadas y con azúcar. Se agrega en masas de postres. En las dietéticas se consigue sin azúcar.

                Mijo: Comida tradicional de los pájaros. En las dietéticas se vende pelado y no posee las vitaminas y minerales de la cáscara, pero aporta igualmente proteína completa (contiene los ocho aminoácidos esenciales). Mezclado con agua y miel, se sirve como postre.

                Salvado: Aporta abundante fibra dietaria. Se utiliza la variedad “super fino” para postres o masas. Espolvorearlo para ensaladas es otro recurso para incluirlo en la dieta.

 

FRUTAS SECAS

 

Excelentes para dulces naturales y para que los chicos reemplacen las golosinas. Pueden comerse solas, con frutas frescas, en tortas, ensaladas y hasta hacerse leche con algunas de ellas (almendras, por ejemplo). En Buenos Aires, las frutas secas accesibles son las nueces, avellanas, almendras, maníes y castañas de cajú. Las desecadas más comunes en nuestro medio son las pasas de uva negras, rubias y en racimo, higos negros y de Smirna, orejones, pelones, peras, ciruelas, dátiles y manzanas deshidratadas.

 

COMPLEMENTOS

 

Germen de trigo: Más que complemento es alimento de primera calidad. Contiene vitaminas del complejo B y también E. Se consigue crudo y tostado. Cuando se compra crudo, conviene probar si no está rancio, ya que se desestabiliza con rapidez. Para evitarlo, puede guardarse en frasco de vidrio cerrado en la heladera. El tostado dura más pero tiene menos propiedades.

Levadura de cerveza: Es una medicina y alimento de gran valor. Contiene proteínas y vitaminas del complejo B (inclusive la B 12). Se aconseja consumirla de a una cucharada por vaso con agua y en jugos de frutas o verduras pero no abusar.

Polen: Rejuvenecedor, vitalizante y tonificador de todo el organismo. Muy concentrado. Tomar las dosis indicadas por un especialista siempre en ayunas o media hora antes de las comidas. Se expende virgen o en comprimidos.

Café alternativo: Hay varios para elegir. El café descafeinado es el más parecido pero no el más sano. Los mejores: café de higo, cebada, o malta tostados. Otro, de aroma y sabor tan particular como agradable, es el Cafruit, elaborado con frutas secas y cereales tostados y molidos.

Miel pura de abejas: Reemplaza al azúcar blanca. La que se vende sólida y pastosa es más rica en energía. Si está líquida, porque fue previamente calentada, pierde muchos de sus principios nutritivos.

Melaza: Concentrado no refinado del jugo de la caña de azúcar. Es difícil conseguirla pura. Contiene abundante hierro y vitaminas.

Raspadura Misionera: Producto no refinado de la caña de azúcar. Viene en bloques sólidos, para raspar. Mejor reemplazo de la sacarosa que la miel porque contiene abundante fibra.

Jarabe de frutas secas: No se vende en dietéticas. Hay que hacerlo en casa. Hervir dátiles, higos, ciruelas o pasas de uva con poca agua, hasta que se forme un jarabe espeso.

Sal Marina: Contiene abundantes sales minerales además de cloruro de sodio (magnesio, potasio, iodo). Usar con moderación o reemplazar por: gomasio, miso, salsa de soja o algas marinas.

Gomasio: Tampoco se vende preparado. Hay que comprar semillas de sésamo y sal marina. Tostar las semillas, combinadas 9 a 1 con sal y machacar en un mortero.

Miso: Pasta elaborada a partir de la fermentación de la soja, el arroz, la cebada y otros cereales. Su proteína es fácilmente aprovechable y de buena calidad. En sopas, agregar una cucharada por plato. En ensaladas, diluir con jugo de limón.

Salsa de soja: Pocas de las que se venden en el comercio no contienen azúcar. Conviene preguntar bien. Es menos fuerte que el miso, líquida y de color negro. Se agrega en ensaladas, sopas y guisos.

Algas marinas: También sustituyen a la sal. Por su alto contenido en sales minerales (iodo sobre todo) y vitaminas, se recomienda usarlas crudas en ensaladas para darles sabor de mar, levemente salado. Variedades: Porphira (molida, cruda); Nori (molida, tostada); Luche (planta entera); Wakame (hojas enteras alargadas, no da gusto “a pescado”); Hijiki (hojas pequeñas, alto contenido en calcio) y Kombu (las más nutritivas, tampoco dan gusto fuerte).

Coco rallado: Para usar en tortas, masitas y decoración de repostería en general.

Pasta de maní: Se usa como reemplazo de la manteca para untar sobre panes y galletas.

Pasta de Sésamo: En sopas, salsas o para elaborar en casa un mantecol natural con miel y maní picado.

Pan rallado a base de gluten: Reemplaza al pan rallado corriente que se elabora a partir de harina blanca.

Panificación integral en general: Panes, bizcochos, grisines, galletitas realizados con harinas no refinadas.

Proteína vegetal: Para hacer hamburguesas y salchichas vegetarianas.

Hierbas para infusiones: Son alternativas al té común que contiene cafeína. Existen infinidad de hierbas naturales no estimulantes.

Ginseng: Rara raíz de Corea que fortalece las glándulas endócrinas (aumenta la producción de hormonas) y promueve la regeneración celular. Entre sus innumerables atributos, se destaca su notable propiedad neutralizadora de los efectos de la contaminación: minimiza los efectos adversos de los rayos X y repone los elementos que el cuerpo moviliza para neutralizar la química que poluciona el medio ambiente. Es ideal consumir la raíz al natural. Por las dificultades prácticas para conseguirla, el Ginseng se comercializa en forma de té, comprimidos, polvo y extracto. Debido a que sus sales y vitaminas son rápida fácilmente absorbibles por la sangre, produce una estimulación natural, dando fuerza y vigor a todas las funciones vitales del organismo. Se aconseja tomar dos comprimidos al día, antes de las comidas, o tres a cuatro veces diarias si se consume en forma de té.

Especias en general: Realzan el sabor de las comidas. Las personas que están acostumbradas a una alimentación natural, sensible, no precisan ni toleran el abuso de especias. Son capaces de sentir los sabores simples de los alimentos.

Reemplazo de aceites refinados: Los aceites refinados contienen grasas saturadas (adicionadas de hidrógeno) para que se conserven durante un lapso mayor de tiempo. Además presentan restos de las sustancias químicas empleadas para extraer el aceite del fruto oleaginoso. El aceite de oliva, de primera extracción en frío, es el más puro que se consigue. Mejor aún es reemplazar este complemento con los aceites que brinda la naturaleza: palta pisada con jugo de limón; nueces o almendras ralladas o licuadas, con un mínimo de agua, o bien pisadas en mortero. Las aceitunas negras dan igualmente un toque de sabor oleoso. El maní y el coco, también contienen alto porcentaje de aceites no saturados.

Brotes de alfalfa: Son las semillas leguminosas más pequeñas pero constituyen el alimento más completo de todos los sometidos a análisis por los científicos nutricionales. Rica en minerales y vitaminas, la alfalfa provee los aminoácidos esenciales. Por su contenido en clorofila es excelente generadora de sangre nueva y detoxificante porque contiene enzimas que ayudan a una buena digestión. Comerlos crudos en ensaladas o licuados en jugos es la mejor manera de aprovechar sus propiedades. En sopas y comidas a la cacerola conviene no cocerlos; agregarlos cuando se apaga el fuego y dejarlos un minuto con la olla tapada.

 

 

 

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